Capitulo 2 - El Traidor
A la mañana siguiente me desperté temprano para hacer algunos mandados. Tenía que ir a lo de Daniel para llevarle un postre que hizo mi mamá y también seguir aprendiendo a tocar la guitarra. Cada día mejoraba, mientras yo practicaba él me contaba algunas anécdotas de cuando era joven, cómo era su vida antes de la pandemia. Solía tener una banda de rock, algunos de sus temas eran cantados en español como también en inglés, tocaban en bares, plazas y hasta asistieron como banda de apertura para otra en un festival en la provincia de Córdoba. Cada vez que me cuenta todo eso me genera una gran emoción pero también un poco de impotencia por no haberlo vivido.
Saliendo de su casa me dirigí a la entrada de la ciudad para saludar a mis hermanos en su primer día de exploración.
Max: Hey, se van sin saludar?
Liz y Tom: Max!
Tom: Llegaste a tiempo, ya nos estábamos por ir.
Liz: Será mejor que te apures antes de que nos metas en más problemas jaja!
Max: No voy a tardar mucho... Miren, les voy a dar estos collares.
Saco de mi mochila dos collares que hice. Para Liz un pequeño zafiro y para Tom un onix negro.
Liz y Tom: wow!!
Max: ¿Les gusta?
Liz: Son hermosos Max, ¿de dónde los sacaste?
Max: Encontré las piedras en una casa abandonada cuando hice mi primera exploración. En una habitación había una caja debajo de la cama, sólo encontré estas y había otra pero hecha polvo. Con la caja había una revista y justamente trataba sobre estas piedras.
Liz: Esta azul, ¿tiene algún nombre?
Max: Si, se llama Zafiro.
Liz: Zafiro...
Tom: ¿Y esta piedra negra?
Max: Ese se llama Onix Negro o simplemente Onix.
Tom: Me encanta, justo es de mi color favorito jajaja!
Max: Lo más interesante de todo esto es que, según lo que leí, las piedras juntas pueden alejar las malas vibras. Supongo que será todo lo negativo que puede acercarse. Así que si están juntos, van a estar bien pero eso no quiere decir que sean invencibles. No se separen de su guía, ¿de acuerdo?
Liz y Tom: Si!
Tom: No te preocupes Max, estaremos bien. Me encargaré de proteger a Liz.
Liz: En realidad yo soy la que tiene que protegerte.
Max: Jajaja. Okay, tengan mucho cuidado, si ven infectados recuerden volver con su grupo lo más rápido posible.
Aparece el Guía
Guía: Hola Max, ¿tus hermanos ya están listos? estamos por partir.
Max: Si, justamente estaba por despedirme!
Guía: Muy bien. No se tarden chicos.
Abrazo a mis hermanos para despedirme.
Max: Cuídense mucho, si llega a haber problemas iré a buscarlos. El guía debe de tener una radio.
Liz: Okay. Nos vemos Max!
Tom: Estaremos bien, no te preocupes.
Max: Nos vemos chicos.
Finalmente pude despedirme de mis hermanos. Ellos y varios más se dirigen con sus caballos para explorar las áreas lejanas, solo espero que todo resulte bien. Volviendo por la plaza donde nos atacaron los corredores miro a través de los árboles, sentía una presencia en ese lugar. Sin dudarlo comencé a acercarme, ya a unos pocos pasos del árbol escucho un ruido y saco mi machete.
Max: Si llega a ser otro corredor juro que haré reclamos en el centro, se supone que esta zona está limpia y segura.
Del árbol salta una ardilla y suelto un pequeño grito.
Max: Estúpida ardilla, tengo que dejar de ser tan paranoico.
Antes de moverme escucho unos gemidos, provienen de la barricada. Atravesando todos los arbustos y enredaderas llego al muro de la ciudad. Tal y como pensé la noche anterior, fueron saboteadas, las trampas que había ya no están. Los gemidos se intensifican, camino al lado del muro hasta que logro ver a un infectado en una trampa, colgado boca abajo de un árbol. Decido matarlo instantáneamente cortándole la cabeza y al mirarlo detenidamente me doy cuenta que no era cualquier infectado, era un acechador. Se notan las ramas del hongo sobresaliendo por su cuerpo y cabeza, esto estaba muy mal, si llega a haber más de estos o dejan expuestos los muros, cualquier infectado podrá entrar o hasta los cazadores.
Hace 1 año
En una de mis exploraciones con mi grupo llegamos a una ciudad donde parecía estar deshabitada, eso pensamos hasta que ocurrió lo contrario. Un grupo de personas (recuerdo perfectamente que eran 6 y nosotros éramos 4) en mal estado, un compañero baja del caballo para brindarle asistencia e inmediatamente lo toman de rehén. Tal y como nos advirtieron, afuera de la ciudad vive el peligro. Facciones que se crean con fines ya sea maliciosos o para el bien, lamentablemente nos topamos con los malos. Los cazadores se dedican a matar sin razón alguna, robándose todas las pertenencias de sus víctimas y hasta utilizar a las mismas como diversión. Carlos fue tomado de rehén mientras nos exigían nuestros caballos y armas, no queríamos acceder ya que eran de los pocos que teníamos y nos encontrábamos a varios kilómetros de la ciudad. Ellos al ver que no nos movíamos, decidió matar a Carlos sin dudarlo. Rápidamente disparé y asesiné a uno de los suyos, Agustina recibió un disparo en la pierna derecha y la arrastre por detrás de un auto para cubrirnos. Improvisé un torniquete para que se detenga la hemorragia. Francisco asesina a dos más con su escopeta y los cazadores terminan huyendo. Decidimos regresar a la ciudad con el cadáver para poder velarlo mientras lamentábamos su pérdida.
Max Tendríamos que haberles dado lo que teníamos.
Francisco: Claro, ¿darles todo para que nos maten de todas formas? Suena muy inteligente de tu parte.
Agustina: No teníamos que entrar acá, son zonas que deben ser exploradas por profesionales. Apenas sabemos usar nuestras armas.
Max: Carajo. Carlos no debía morir, es toda mi culpa.
Francisco: No, nadie tiene la culpa. Simplemente pasó y nada más.
Agustina: ¿Cómo le diremos a sus padres esto?
Francisco: No sé, no soportaría ver sus rostros.
Max: Tranquilos, yo les diré todo.
Agustina: No Max, todos estamos involucrados y todos nos haremos cargos.
Francisco: Lamentablemente es cierto. Cazadores hijos de puta!
Max: ¿Cómo está tu pierna?
Agustina: Todavía duele como la mierda pero con el torniquete ya no sangra. Gracias!
Max: No hay de qué.
Ya en la ciudad nos recibieron los guardias, llevaron inmediatamente a Agustina para sanarla. En cuanto a Francisco y a mi, decidimos darles las malas noticias a todos. Sus padres se desmoronaron y también nosotros, no podía soportar su pérdida. Sabía que era mi culpa, después de todo yo insistí en explorar esa zona, yo los llevé a la perdición y es el error que no pienso volver a cometer.
Actualidad
Decidí ir rápidamente con el centro para avisarles sobre este desastre, doy media vuelta para partir y me encuentro con Daniel.
Max: Daniel, mira, debemos avisarle al centro sobre lo que está pasando con las barricadas, parece que fueron saboteadas y los muros se encuentran sin defensa.
Daniel: Si, justamente vine a revisar esto por unos gritos que escuché. Ve al centro mientras yo vigilo un poco.
Max: Okay, en seguida vuelvo.
Le doy la espalda a Daniel y rápidamente...
Daniel: Ah y Max!
Vuelvo a darme la vuelta y con un palo de baseball me golpea la cabeza dejándome inconsciente.
Daniel: Pendejo estúpido, no voy a dejar que arruines mis planes.
Daniel se lleva el cuerpo de Max hacia su casa sin que nadie se de cuenta, lo amordaza y ata de pies y manos en una silla.
Daniel: Hey! Despertate pendejo.
Daniel le saca la mordaza y lo moja con agua fría para poder despertar a Max.
Max: ¿QUÉ? ¿DÓNDE ESTOY?
Daniel: Bueno felicidades te despertaste, estás en mi casa y casi arruinas todo.
Max: ¿Daniel? ¿Qué mierdas estás haciendo? Soltame!
Daniel: No, vos solo te lo buscaste ahora vas a tener que quedarte acá.
Max: ¿Pero que carajos está pasando? Contestame viejo de mierda!
Daniel: Primero te tranquilizas y segundo yo no tengo nada que contarte a vos.
Max: FUISTE VOS, VOS SABOTEASTE LAS BARRICADAS!
Daniel: Bueno parece que tenemos a un sabio por acá. Si.. fui yo, y qué? ¿Qué vas a hacer?
Max: ¿Por qué? ¿Cuál es la razón de esto?
Daniel: No pienso contestarte nada. Te vas a quedar acá hasta que pase todo.
Max: ¿Pasar qué?
Daniel: Nada.
Max: No, ahora me contestas o juro que...
Daniel: ¿Qué? ¿Qué vas a hacer? No podes hacer nada, quedate callado o te pongo la mordaza de nuevo.
Viendo que no iba a encontrar respuestas decidí gritar.
Max: AUXILIO!! ME TIENE SECUESTRADO! AYU...
Daniel me golpea la cabeza con el mango de su pistola y caigo en el suelo.
Daniel: Callate hijo de puta o lo vas a lamentar. Tranquilamente te puedo matar.
Un poco inconsciente y mareado le respondo.
Max: Sea cual sea la razón, todos se encuentran en peligro Daniel. No metas a toda tu ciudad en esto.
Daniel: ¿Mi ciudad? ME IMPORTA UNA MIERDA ESTA CIUDAD!
Max: ¿Qué estás diciendo?
Daniel: Lo único que quiero es recuperar a mi familia!
Max: ¿Qué? Me habías dicho que tu familia fue asesinada por chasqueadores.
Daniel: Eso pensaba pero un grupo de cazadores me secuestró. Me llevaron a uno de sus puntos de reunión y me mostraron a mi familia. Mi esposa e hija, aprisionadas. Me propusieron un trato: liberarán a mi familia si yo dejo que entren a la ciudad.
Max: Daniel, no...
Daniel: Era la única forma de recuperarlas. No tenía otra opción. Perdón Max, pero mi familia siempre será más importante que otra cosa.
Max: Todavía podemos hacer algo. Podemos infiltrarnos en su base y...
Daniel: Ya es tarde, hoy comienzan a venir.
Max: Tenemos que avisar a los demás. Muchas familias morirán, incluyendo la mia. Por favor Daniel, dene de haber más opciones.
Daniel piensa al ver el rostro de desesperación de Max. En ese momento entendió lo que de verdad estaba pasando, no podía permitir que Max pasara lo mismo que él.
Daniel: Max, escucha, puede que haya una posibilidad de que puedas escapar con tu familia. Antes de venir harán algo de tiempo, aprovéchalo para escapar con algunos caballos y provisiones con tu familia.
Daniel me libera y juntos mi mochila con todas mis armas y objetos.
Daniel: Primero atacaran a los del grupo de exploración y luego vendrán a la ciudad.
Max: ¿QUÉ? ¿ME ESTÁS JODIENDO?
Daniel: ¿Qué pasa?
Max: Mis hermanos están en ese grupo de exploración, tengo que ir a por ellos.
Daniel: Madre de dios. CARAJO!
Max: Quedate acá, yo voy a ir a por mis hermanos. Reúne a mis padres en un lugar seguro ya regreso.
Daniel: Toma.
Me entrega su rifle de cacería.
Max: ¿Tú rifle?
Daniel: Si, ya te enseñé a usarlo. Ahora es el momento de poner en escena lo que sabes.
Max: Okay.
Daniel: Y Max... perdón por todo esto, lo único que quiero hacer era recuperar a mi familia. No es algo personal contra ustedes, ellos son mi vida.
Max: Puede que todavía encontremos otra alternativa sin destruir la ciudad pero primero necesito a mis hermanos. Adiós.
Max se dirige con su caballo afuera de la ciudad esquivando a los guardias para que no lo atrapen. Es una carrera contrarreloj para que pueda llegar con sus hermanos e idear otro plan sin que su ciudad sea afectada.
Mientras que en el bosque donde los muros dividen la ciudad del exterior, comienza a notarse un pequeño resplandor rojo.
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